A pocos bueyes se les hace la cama cada noche, se les arregla un establo aislado del frío y el calor y se les prepara un pienso especial ¡Incluso se cuida de que huela bien!
Quizás por eso, porque realmente se cuida el bienestar del animal desde su nacimiento, el producto que ofrece La Finca efectivamente merece ser llamado la carne de la felicidad.
El negocio de los hermanos Jiménez Barbero ha diseñado una original forma de degustar de sus carnes crudas, curadas, su casquería y el plato estrella: el entrecot.
Esta semana Concha Crespo se traslada a La Finca para descubrirnos el sabor oculto de una experiencia gourmet que comienza en el producto y acaba en el paladar… ¡porque comer bien es un placer!