‘El Oso y el Madroño de Madrid nació al modelar unos grupitos a escala reducida para obsequiar a los visitantes ilustres que llegasen a la ciudad. Tras haber creado uno primero para la plaza de Berlín, después se pasó a la idea de elevar un monumento a un tamaño mayor”, explicaba el autor de esta reconocida obra, el escultor villenense Antonio Navarro Santafé.